Pasos para instalar linux

 

Conocimientos previos y arranque de la instalación.

    En primer lugar, antes de comenzar la instalación debemos conocer a la perfección el hardware de nuestra máquina. Para ello se puede echar mano de los manuales de los fabricantes, del icono Sistema del panel de configuración de Windows(r) o de múltiples programas que analizan e informan del hardware instalado y de sus características. De cualquier forma los elementos hardware críticos de los cuales debemos disponer información precisa son: el monitor y la tarjeta de vídeo.
    En segundo lugar debemos tener clara una cosa, vamos a instalar un nuevo sistema operativo en el disco duro.
Esto quiere decir que necesitamos disponer del espacio necesario para crear una partición primaria en el mismo.
Aunque Linux, haciendo gala de su característica de sistema "totalconfigurable", dispone de varias opciones para instalar el sistema operativo sin ser precisamente en una partición, esta es la opción más ampliamente utilizada, y
en cualquier caso la más aconsejable en términos de rendimiento.

    Red Hat 6 posee dos modos de autoarranque para el proceso de instalación que funcionan en la mayoría de los
PCs del mercado, sin embargo si el hardware de su máquina es demasiado específico, o posee una BIOS antigua,
este proceso podría fallar y por lo tanto el inicio de la instalación pasaría por la creación de unos diskettes de arranque para Linux.
    No obstante, en la mayoría de los casos el modo de autorranque funciona correctamente y no tendremos
que recurrir a la siempre tediosa tarea de la creación de los diskettes de arranque de Linux. El primer método de iniciar
la autoinstalación consiste en introducir el CD de la Red Hat en la unidad correspondiente y modificar en la BIOS del ordenador la
secuencia de arranque, para que esta comience en la unidad de CDROM en donde hemos introducido nuestro CD de la Red Hat. De esta manera al arrancar el ordenador el proceso de instalación se iniciará de forma automática. Sin embargo, no todas las BIOS de los ordenadores soportan esta opción y la mayoría de la gente suele recurrir al segundo caso de autoinstalación,  que consiste en utilizar una aplicación de MS-DOS, que sin embargo no puede iniciarse desde el sistema operativo en el que estemos trabajando, debemos arrancar el PC mediante un diskette de inicio de ese sistema operativo en concreto, de forma que mediante su uso podamos acceder al CDROM de la Red Hat 6 e iniciar así la autoinstalación, que no es más que un simple proceso por lotes denominado "Autoboot.bat" sito en el directorio "DOSUTILS" del mencionado CDROM. Esto es, si tenemos Windows 95 (r), y no disponemos de un diskette de arranque con estas características podemos crearlo
realizando los siguientes pasos:

Botón Inicio | Panel de control | Agregar o quitar programas | Disco de inicio | Crear disco...

Si tenemos Windows 98 (r) el disco de inicio ya lo tendremos, pues el proceso de instalación de Windows 98 ya lo crea por defecto.
    Una vez disponemos del disco de inicio, sencillamente debemos introducir tanto el disco de inicio como
el CDROM de la Red Hat 6 en sus correspondientes unidades e reiniciar el ordenador.

    Nota: Si al arrancar el ordenador este no lee el disco de inicio, lo más probable es que tengamos que modificar la secuencia de arranque del ordenador en la BIOS del mismo, para que refleje la secuencia A:, C: .

Cuando el PC se halla iniciado, suponiendo que la unidad del CDROM es la D:, teclearemos:

    cd d:\dosutils
   autoboot

Si el proceso de instalación no se inicia correctamente tendremos que crear los ya mencionados diskettes de arranque para Linux.

    Nota: Para moverse a través de las distintas opciones de las ventanas del proceso de instalación se usan
las teclas de tabulación, barra espaciadora (para seleccionar elementos), flechas de dirección  y lógicamente Enter.


2. Selección del teclado.

    En este punto, la instalación se ha iniciado y tras seleccionar el idioma preferido para la instalación, el siguiente paso
consiste en la selección del teclado, a lo cual responderemos con la selección es, puesto que es el que se corresponde
con el teclado de España (es).


3. ¿Instalación o Actualización?.

    Tras haber seleccionado "Local CDROM" ante la cuestión del origen de la instalación el siguiente paso es responder si lo que
queremos realizar en una instalación o un actualización (upgrade).
    Si no estamos actualizando ninguna versión anterior de la Red Hat (versión 2.0 o posterior),  seleccionaremos el apartado de instalación y podemos seguir leyendo el documento.
En cuanto a la actualización, el proceso consiste simplemente en la selección del software a instalar. En concreto nos da la elección
de la instalación del entorno gráfico GNOME, el cual es realmente útil, pero hay que advertir que ocupa gran espacio, tanto en disco
como en memoria y todavía no es todo los estable que se pudiese desear, sin embargo siempre se puede instalar y juzgarlo por uno
mismo. El proceso de instalación, sustituye los ficheros de configuración por unos nuevos y los que poseíamos son renombrados con la
extensión .rpmsave. Para averiguar lo que se se ha hecho durante el proceso de actualización, podemos consultar le fichero /tmp/upgrade.log.
    Es justo advertir que este proceso podría dejar al sistema en un estado de "cuelgue" al ser reiniciado, por ello es siempre bueno
tener a mano unos diskettes de arranque para Linux.


4. Tipo de instalación.

    Podemos elegir entre tres tipos de instalación que se resumen a continuación y de la cual elegiremos la cual más se adecué a nuestras
necesidades:
 
 

Tipos de Instalación en la Red Hat 6.

Tipo

Descripción

Orientación

Espacio requerido

 

 

 

 

Workstation

La instalación más sencilla, crea tres particiones (una para swap de 64 MB, otra para el kernel de 16 MB y la última para el resto de los datos). Si tenemos Windows, configura automáticamente el arranque de los dos.

NOTAS: Elimina cualquier partición previa de Linux y la partición swap podría quedarse corta, si disponemos de memoria RAM <=16 MB.

Usuarios noveles

600 MB aprox.

Server

La más peligrosa, crea 6 particiones (una para swap de 64 MB, otra para el kernel de 16 MB, dos de 512 MB para los directorios /usr y /home y las dos últimas de 256 MB para los directorios / y /var). 

NOTAS: Elimina TODAS las particiones existentes de TODOS los discos duros instalados y la partición
swap podría quedarse corta, si disponemos de memoria RAM <=16 MB.

Para instalar Linux en una máquina, que actuará como Servidor.

1.6 GB aprox.

Custom

La más amplia (las anteriores son subconjuntos de esta) y la más recomendable. Tenemos el control absoluto y podemos decidir lo que queremos y dónde lo queremos. 

NOTA: Obviamente será menos automatizada.

Instalación normal y aquí desarrollada.

Establecido por el usuario.


5. Dispositivos SCSI.

    Si disponemos de algún dispositivo SCSI, que queremos activar durante la instalación, responderemos de forma afirmativa. De todas formas no hay ningún problema en activar esta clase de dispositivos una vez tengamos instalado el sistema operativo (insmod).


6. Preparación del disco duro para albergar el sistema operativo.

    Para superar este paso es necesario tener unos conocimientos básicos sobre particiones, podemos obtenerlos o refrescarlos haciendo
clic aquí y volviendo luego a este punto.
    Se supone que en disco ya existe espacio suficiente para albergar almenos una partición para Linux,  una situación (la más común) similar a la siguiente:

    Para instalar Linux, se necesita de almenos una partición para el sistema operativo y se recomienda también una partición swap, aunque
también se podría crear un archivo para realizar esta función (para más información ver el documento sobre swap ), aquí trataremos el
caso de la creación de una partición swap por ser lo más recomendado. La otra partición (Linux native) necesaria para albergar al propio
sistema operativo junto con el resto de los datos, a su vez, podría ser subdividida en otras particiones, para no incluir todo el sistema
de ficheros en una sola partición (Por ejemplo, podríamos crear una partición para albergar el directorio /boot y otra para los restantes
directorios), sin embargo, y desde el punto de vista <<Fácil>>,  lo que se suele hacer es crear una única partición para Linux, y la ya
comentada para swap, cuyo tamaño debe ser aproximadamente 200 MB - MB RAM, esto es, si disponemos de 32 MB de memoria, el
tamaño de la partición swap, debiera ser de 168 MB aproximadamente.
    Antes de crear estas particiones debemos elegir entre dos aplicaciones para crearlas, "Disk Druid" o "fdisk", y luego escoger el disco duro que queremos particionar:

    La diferencia entre las dos herramientas es que "fdisk" es más completa que "Disk Druid". Coma la dificultad de manejo entre ambas no es apreciable, nosotros hemos elegido "fdisk", sobre todo por ser la herramienta común a todas las distribuciones Linux. Sobre "fdisk" tenemos un documento que explica a la perfección su funcionamiento, y de paso como crear a través de esta herramienta las mencionadas particiones swap y Linux Native, que puede consultar aqui, y luego volver a este punto.
    Una vez hemos particionado el disco duro a nuestro gusto, el siguiente paso es establecer los puntos donde montar estas particiones. De forma diferente a Windows, en donde se accede a la particiones mediante letras del alfabeto (Ej: F: ), las particiones en Linux, al igual que los periféricos, se incluyen dentro del sistema de ficheros, así para acceder a la partición de Windows 95 (r), tendremos que realizar: cd /mnt/w95, lo cual quiere decir que nos situamos dentro del directorio /mnt/w95 del sistema de ficheros, y es así  la manera de acceder al partición de Windows 95 (r). En este ejemplo se dice que la partición de Windows 95 (r), se ha "montado" en el directorio /mnt/w95, obviamente podemos elegir el directorio en donde podemos montar las distintas particiones de nuestro disco duro, y es en las siguiente
pantalla en donde se realiza:

    De todas formas, como en nuestro caso sólo hemos creado dos particiones, una swap y otra Linux native, el único punto de montaje que debemos indicar es la correspondiente a la Linux native, en el directorio raíz, esto es, debemos indicar en "Mount Point" el símbolo "/", que
representa la raíz del sistema de ficheros. La partición swap, no necesita de punto de montaje, y las restantes particiones (de existir), pueden establecerse una vez estea instalado Linux. Sin embargo, siguiendo con nuestro ejemplo, suponemos que existe una partición dedicada
a Windows, por lo tanto podemos establecer el punto de montaje en /mnt/win95, para esta partición.
    El siguiente paso (3 pantallas) es el formateo de las particiones swap y Linux native (seleccionando la partición adecuada), lo único que debemos destacar es la opción "Check for bad blocks during format", que se puede obviar si estamos seguros de que nuestro disco duro está libre de errores. Sin embargo siempre es aconsejable curarse en salud, y marcar esta opción, a pesar del consiguiente aumento de tiempo en el proceso de instalación que esto conlleva.


7. Elección de componentes a instalar.

    En la Red Hat, los programas vienen incluidos en paquetes denominados RPM, los cuales se presentan de forma clasificada según su finalidad; soporte para impresoras (Printer Support), entorno gráfico (X Window System), etc:

    Por lo tanto en este paso de la instalación debemos decidir cuales de ellos queremos o/y necesitamos y cuales no. Ante esto
podemos adoptar tres posturas. Una la más sencilla, pero también más basta, es la de seleccionar todos los paquetes para luego
desinstalar los que no nos interesan. Es una buena opción para aquellos usuarios que suelen realizar un uso intensivo de todas
las funcionalidades de Linux, tanto desde el punto de vista de máquina servidora como cliente, y disponen del enorme espacio en disco necesario (1 GB aprox). Además evita un problema a la hora de instalar paquetes, pues una característica de los programas de Linux es que estos suelen depender de segundos programas, ello quiere decir que si deseamos instalar uno, esto puede acarrear la instalación de otro paquete (librerías por ejemplo), que a su vez necesita de otro paquete...
    La segunda opción es la de seleccionar/deseleccionar conjuntos de paquetes según su funcionalidad (imagen superior).
    La tercera opción, la más laboriosa, consiste en seleccionarlo todo, es decir, en primer lugar, al igual que en la opción anterior, los grupos de paquetes (imagen superior) y luego individualmente cada uno de los paquetes (marcando la opción [ ] Select individual packages). Para esto podemos obtener información individualmente de cada uno de ellos presionando la tecla F1, durante el proceso de instalación o bien consultado los siguientes listados:
 


    El proceso de selección/deselección se rige según los siguientes símbolos:

    Nota: Es siempre recomendable en cualquier caso (aunque no se haga uso de ella), seleccionar la opción [ ] Select individual packages, que nos permite averiguar el espacio necesario en disco para albergar los paquetes seleccionados.

    Finalmente se nos puede presentar la siguiente pantalla, debido a que alguno de los paquetes seleccionados requiere para su funcionamiento,
de algún otro paquete deseleccionado. Estos problemas se solucionan al instante marcando la opción [ ] Install packages to satisfy dependencies.

 

 

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